Bio

Valerio Licari nace en Roma (Italia) en 1981. En 1994 comienza sus estudios de guitarra clásica con el maestro Arnaldo Rotella, quien lo acompañará hasta el año 1998. Al año siguiente consigue el título de bachillerato científico y construye su primera guitarra eléctrica.

En 2000 se matricula en la carrera de “Disciplinas Artísticas de la Música y el Espectáculo” en la Universidad de Tor Vergata de Roma, donde se dedica, entre otras cosas, al estudio de los sistemas de síntesis y análisis del sonido.

De 2000 a 2004 se especializa en el repertorio del delta-blues y del ragtime con el maestro Francis H. Koerber, quien le da clases de guitarra acústica y fingerpicking.

En 2005 lleva a cabo la catalogación fotográfica y el estudio organológico de la colección de instrumentos musicales del Istituto Italiano per l’Africa e l’Oriente de Roma, mientras empieza a estudiar violín con el maestro Gabriele Benigni.

En 2006 obtiene la licenciatura en Etnomusicología con matrícula de honor y el mismo año se matricula en la Escuela de Lutería “Antonio Stradivari” de Cremona .

En 2010 empieza a colaborar con la revista “Liuteria música cultura” y publica un artículo sobre los instrumentos musicales del Cuerno de África. El mismo año realiza unas prácticas como arquetero en el taller del maestro Paolo Pamiro. En 2011 se licencia en la Escuela de Lutería bajo la guía del Maestro Ernesto Vaia.

En 2012 trabaja como jefe de producción de la sección de maderas para guitarras en Tonewood International, empresa que tiene su sede en Cremona. En el mes de septiembre se traslada a Málaga donde realiza unas prácticas durante seis meses con el maestro Daniele Chiesa, constructor de guitarras clásicas. Tras esta experiencia, decide asentarse definitivamente en España para seguir profundizando en el estudio de los métodos de construcción de guitarras clásicas y flamencas. Finalmente, abre su taller en Granada, ciudad donde actualmente reside.

Desde el 2015 el Ayuntamiento de Granada le concede un taller en el prestigioso Centro Artesanal Albayzin “El Gallo” como reconocimiento a su oficio de guitarrero tradicional.